miércoles, 5 de diciembre de 2012

El soneto que provocó lágrimas

El soneto que hizo que Raquel llorara, es "Yo, la flor mustia", de Josefina:

Me he quedado sola con mi angustia
no me es dable llorar ni puedo reír
busco, afanosamente, a dónde ir
no sé, aquí me siento una flor mustia.

Y así ya mustia en el jardín de ensueños
añoro el rocío y el rayo de sol
recuerdo el día de eterno arrebol,
mis cuitas de amor y mis locos sueños.

Por eso ahora me siento triste
con el último rocío te fuiste
quedé sin perfume, sin mágico aliento,

sin una hoja amiga que abrace mi ayer
por haber querido, quedé sin querer,
yo, la flor mustia, hoy ya nada siento.

Y al preguntarle a Raquel qué le había sucedido, entre sollozos respondió: "Yo soy la flor mustia".

domingo, 2 de diciembre de 2012

Raquel y el primer día de tertulia

Para mi fue muy emocionante compartir con ustedes, todo lo que presentaron ayer en esa Tertulia.
Como les manifesté en la reunión, esa es la parte de Cuba y de las cubanas que debe conocer el mundo.
Un grupo de mujeres con una cultura extraordinaria, allí se unieron temas muy interesantes y lo que más me emocionó fue la historia de la americana (contada por la mamá de Mabel). Existen muchas cosas de nuestra Cuba que las generaciones posteriores no conocimos.
También me fascinó mucho el poema de Josefina donde me sentí "la protagonista" y me rajé en llanto. Qué forma de impresionarme, ella es increíble.
También me gustaron los poemas eróticos de Mabel, que están logrados de una manera muy cuidadosa y profesional.
La intervención de Greta, increíble, en 20 minutos logré captar lo que vale la muchacha, ella es una cajita de sorpresas.
Por otro lado, los poemas de mi tía Margarita con sus temas musicales bien elegidos, y todos sus libros en exibición.
Son un verdadero ejemplo de lo que se puede hacer.
Las quiero mucho, les deseo muchos éxitos.

Greta y el primer día de tertulia

Greta nos regala esta décima. ¡Qué mejor regalo para este grupo de mujeres!

No hay poema inacabado
bajo el cantar donde abroche

al erotismo de anoche
con llanto y risa extasiado…
en seis voces derramado
el amor, la melodía,
y en Pangea el alma mía
compartía su desdoble
como entre canela y roble
cada verso se lucía.


Es un maravilloso resumen de esa primera tertulia, que si bien queríamos hacerla hace tiempo, no tuvo una organización meticulosa, sino que... se fue formando... una cita para arreglarse el pelo, unas llamadas... y allí estábamos, en casa de Mabelín, para disfrutar de una verdadera noche de poesía entre amigas.

Más de una vez se escuchó: "léelo de nuevo". Y las opiniones iban y venían, unas veces de halago, otras brindando opiniones sinceras y constructivas para ser mejores cada día.

Eso sí es amistad, eso sí es armonía... y lo demás es bobería (con rima y todo, no se quejen).

sábado, 1 de diciembre de 2012

Margarita y el primer día de tertulia

Quiero que lean ahora las primeras notas de Margarita después de las emociones compartidas en casa de Mabelín:

La tarde se hizo noche, sin sentirlo. Llovía, el calor se transformaba en fresco anochecer, pero las seis mujeres arropadas por la poesía no sintieron más que sus voces y sus versos. Unidas Josefina, Greta, Mabel (madre e hija), Raquel y Margarita, en varias rondas de lecturas
Nos reunimos en casa de Mabel sin previo aviso. Josefina y yo, debíamos arreglarnos el pelo con nuestra estilista, pero se postergó hasta el infinito, porque existía un halo de luz divina que coronaba nuestras cabezas, intocables a algo que no fuesen nuestros sentimientos más íntimos.
 
Muchas veces las mujeres, sobre todo cuando somos poetas, escritoras, o de pensamientos sublimes, necesitamos ser escuchadas, muchas veces necesitamos ser amadas, pero el ajetreo diario nos margina y nos hace indispensables en las labores, que nada tienen que ver con la poesía, la prosa o el sentimiento.  
 
Por eso, una tertulia como la de este día nos hace plenas, más deseosas de seguir creando, dejando nuestra huella, aunque sea en la arena, y la borre la ola, en el cielo y que la vuele el viento… una huella que perdure en un verso, en la matriz  de un pensamiento, pero plantar en ella todo lo que la magia del tiempo puede convertir en semilla y nutrir en el espíritu una vuelta más a la vida.

Y ahora espero las notas de las demás para seguir, aunque no reunidas, tertuliando estas maravillosas Mujeres al borde de un poema...
Click to play this Smilebox slideshow
Create your own slideshow - Powered by Smilebox
This slideshow customized with Smilebox

viernes, 30 de noviembre de 2012

Primer día tertuliando

Hoy, casi sin querer, pero queriendo, seis mujeres en el sur de la Florida han fundado un nuevo grupo cultural: Mujeres al borde de un poema.

Ellas son, en orden alfabético: Greta García-Autié, Josefina Ezpeleta, Mabel Menéndez, Mabel Valdés, Margarita Polo y Raquel Díaz Polo. Primó la sensibilidad, el recuerdo, la dicha de ser mujeres de hoy, mientras la poesía se enseñoreaba del ambiente.

Verán las fotos de este primer encuentro donde algunos poemas se leyeron más de una vez. Greta nos deleitó con décimas, sonetos, un bello epigrama y una interesante anécdota de cuando conoció al gran Indio Naborí. Mabelín, con su consabida manía de decir que no sabe leer sus poemas, leyó uno de los publicados en su libro De mí lo mejor. Tras las ventanas del alma y algunos de los últimos, inspirados en pintores como Van Gogh, Picasso y Dalí. Margarita no llevó nada, pero Josefina tenía en su flash-drive las primeras páginas de la novela que ambas están escribiendo a dos manos y se leyeron algunos párrafos y comentaron otros. Pero eso no fue lo mejor, porque Mabelín puso el CD que recientemente Margarita lanzara (Desde el primer beso), así que escuchamos algunos de sus poemas con el acompañamiento de números musicales de todos los tiempos. Josefina leyó algunos de sus poemas, entre ellos unos sonetos...

Mabel y Raquel escuchaban y alababan lo que las otras tres leían, y claro está, siempre participaron con interesantes anécdotas y reflexiones. Pero lo mejor de Raquel fue la reacción al escuchar uno de los sonetos de Josefina, las lágrimas afloraron a sus ojos y no se pudo contener, para al final decir: "esa soy yo".

Otro día hablaremos de cada una de estas primeras integrantes, unidas algunas con lazos consanguíneos y otras, por una amistad a prueba del tiempo, la distancia y el fuego.

Fue una tarde-noche como pocas y esta ha sido solamente la primera.